domingo, 14 de abril de 2019

Breve manual de instrucciones para entender la Unión Europea


MADRID.- La Unión Europea es un proyecto político único en su especie. Tanto es así que para muchos su modelo institucional no siempre resulta sencillo de entender. Explicamos brevemente cuáles son y cómo funcionan las principales instituciones europeas y qué perspectivas de futuro presenta la principal organización internacional del Viejo Continente, relata https://elordenmundial.com.

Señalaba Henri Brugmans, uno de los padres intelectuales de la Unión Europea, que en un proyecto como Europa únicamente los visionarios son realistas. Y, efectivamente, a tenor del trasfondo histórico de sus palabras y de la complejidad de la reconstrucción y reconciliación europea que se avecinaba tras el final de la Segunda Guerra Mundial, podría parecer descabellado soñar con algo lejanamente parecido a una unión de los pueblos de Europa. Por ello, para impulsar una iniciativa de este calibre hicieron falta al menos dos grandes ingredientes políticos: pragmatismo y creatividad.
El primer elemento lo ofreció la Declaración Schuman de 1950 y sus ya célebres tesis funcionalistas: “Europa no se hará de golpe, sino mediante realizaciones concretas que den lugar a solidaridades de hecho”. El segundo, más ambicioso si cabe, lo planteó Jean Monnet al introducir la idea de supranacionalidad en un contexto todavía marcado por los debates del Congreso de La Haya de 1948. En este congreso se dieron cita los partidarios de una Europa federal, herederos del Manifiesto Ventotene de 1941 y del espíritu del primer ministro británico Winston Churchill en su célebre discurso de Zúrich en 1946, y los unionistas, defensores de una Europa fundada en la cooperación soberana de los pueblos. Se libraron intensos debates sobre el futuro del continente, hasta el punto de que la tensión entre ambas posturas, enfrentadas por los límites de la soberanía nacional, es considerada como la raíz de muchos debates que todavía se producen. Pero, ante todo, constituiría el origen de la complejidad institucional de la Unión Europea del siglo XXI.

El nacimiento del sistema institucional europeo

La originalidad histórica del modelo institucional europeo tiene su punto de partida en el hecho de que, iniciado como un proceso de paz entre antiguos enemigos, las entonces Comunidades Europeas se irían convirtiendo con el tiempo en algo más que una organización internacional y en algo menos que un Estado nacional clásico. Efectivamente, el sistema institucional comunitario nace en el Tratado de París de 1951 como un intento de reconciliar el continente gracias al establecimiento de una Comunidad Económica del Carbón y del Acero (CECA) para gestionar bajo una autoridad supranacional la cuenca del Ruhr, epicentro de diversos enfrentamientos franco-alemanes desde el siglo XIX hasta la Segunda Guerra Mundial. A partir de ahí, se desarrollarían nuevas piezas en este incipiente entramado institucional con la adopción del Tratado de Roma en 1958 y la consiguiente creación de las Comunidades Económicas Europeas y Euratom —la Comunidad Europea de la Energía Atómica—, cuyas direcciones se fusionaron posteriormente con la de la CECA en el Tratado de Bruselas de 1965. Se formaba así el antecedente directo de la actual Unión Europea.
El panorama institucional iba haciéndose, de esta forma, poco a poco más complejo. Pero La Haya seguía omnipresente: a principios de los años 60, países recelosos del proyecto supranacional comunitario —caso clásico del Reino Unido— trataban de articular, sin demasiado éxito, un espacio soberano de libre comercio alternativo a las Comunidades Europeas conocido como Asociación Europea de Libre Comercio (AELC o EFTA). Tampoco todos los miembros del proyecto europeo eran necesariamente partidarios de las renuncias a la soberanía, como mostró el rechazo del presidente francés Charles de Gaulle al Plan Pleven y la Comunidad Europea de Defensa o la crisis de la silla vacía de 1966. Pese a ello, las instituciones europeas siguieron evolucionando en los años 70 y 80 creando nuevas estructuras, integrando nuevas ampliaciones —incluida, paradójicamente, la del Reino Unido— y ajustándose institucionalmente al siempre delicado equilibrio entre órganos supranacionales e intergubernamentales. 
Los años 90 y principios de los 2000 fueron una época de bonanza para el espíritu federalista. Pese a que las ampliaciones suponían un reto para continuar profundizando la integración europea, la comunitarización de competencias no hizo sino aumentar gracias a la aplicación del Acuerdo de Schengen en 1990, la adopción del ambicioso Tratado de Maastricht —que, entre otras cuestiones, como el reforzamiento de la cooperación en asuntos de justicia e interior, permitía el establecimiento en 1993 de una Política Exterior de Seguridad Común (PESC)— o la compleción de la última fase de la Unión Económica y Monetaria con la entrada en vigor del euro en 2002, cuyo control recaería desde entonces de forma exclusiva en el Banco Central Europeo. El pulso entre las dos almas europeas, la intergubernamental y la federalista, parecía comenzar a decantarse lenta, pero imparablemente, del lado de esta última. Ello pese a que los tratados de Ámsterdam (1999) y Niza (2001) fueran relativamente modestos en lo que a la profundización de competencias se refiere, lo que se explica en parte por la necesidad de hacer frente al reto de las inminentes ampliaciones hacia el este de 2004 y 2007, las mayores de la Historia de la integración europea.
Sin embargo, el fracaso del Tratado Constitucional de 2005 tras el rechazo en referéndum popular de Francia y Países Bajos pronto se mostró como el preámbulo hacia un cambio de tendencia en el continente. Esto no fue óbice para que se aprobase en 2007 el Tratado de Lisboa —en vigor desde 2009—, pero sin duda constituyó un aviso de que la época dorada del europeísmo federalista podía estar comenzando a llegar a su fin. En la última década, la crisis económica y financiera, los desafíos migratorios, el auge de los nacionalismos o la salida británica del proyecto europeo han favorecido una relativa parálisis del proceso reformista comunitario. Pese a ello, el Tratado de Lisboa lograría introducir algunas novedades importantes en el sistema institucional europeo y profundizar las competencias comunitarias. Además, desde un punto de vista jurídico, sigue siendo la referencia para entender el sistema institucional actual de la UE.
Para ampliar: “Los Estados Unidos de Europa”, Álex Maroño en El Orden Mundial, 2018

Las instituciones comunitarias

La UE está formada por siete grandes instituciones: la Comisión Europea, el Parlamento Europeo, el Consejo Europeo, el Consejo de la Unión Europea, el Banco Central Europeo, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) y el Tribunal de Cuentas. Pero no todas estas instituciones tienen la misma naturaleza. Mientras que algunas a veces se catalogan como instituciones comunitarias por no depender directamente de los Estados miembros, otras se suelen considerar intergubernamentales en tanto controladas por ellos. Sin embargo, pese a sus diferencias, todas las instituciones están en cierto sentido interrelacionadas en un mismo engranaje jurídico-político que comparte valores comunes como la democracia, la libertad o el Estado de derecho y que puede producir normas jurídicamente vinculantes para todos los miembros e instituciones, normas que, además, forman un auténtico ordenamiento jurídico autónomo sometido a órganos jurisdiccionales europeos propios, como el TJUE. Ahora bien, en la actualidad, al hablar de instituciones de origen comunitario, lo habitual es referirse a las dos más relevantes políticamente: el Parlamento Europeo y la Comisión Europea.
El Parlamento Europeo aspira a ser la encarnación asamblearia del pueblo europeo y hoy por hoy, presidido por el italiano Antonio Tajani, del Partido Popular Europeo (PPE), tiene como función principal actuar como colegislador junto con el Consejo de la Unión Europea en la adopción de las distintas leyes comunitarias y aprobar el presupuesto de la UE. Sin embargo, el Parlamento también es el órgano que da voz a los ciudadanos europeos y busca asegurar una representación adecuada del cuerpo electoral de los Estados miembros. Por esta razón, el Parlamento, que consta de 751 escaños —cifra que, cuando se consume el brexit, se reducirá a 705—, es elegido cada cinco años por la ciudadanía europea. Además, aunque iniciativas recientes como la de establecer listas transnacionales o paneuropeas para las elecciones de 2019 hayan sido bloqueadas por el momento, el hecho de que sus diputados se agrupen por familias ideológicas —como el PPE— y no por países de origen muestra a todas luces el espíritu supranacional de esta institución y su voluntad de representar los intereses y las sensibilidades políticas de 500 millones de habitantes.
La Comisión Europea, por su parte, está formada por una secretaría, 28 comisarios —aunque desde 2014 está previsto reducir esta cifra a dos tercios del número de Estados miembros para garantizar su supranacionalidad—, una vicepresidenta —la alta representante de la UE, Federica Mogherini, del grupo socialista-demócrata— y un presidente, el luxemburgués Jean Claude Juncker (PPE), que dirige la institución y fue elegido mediante el novedoso y polémico sistema del spitzenkandidat —’candidato principal’—, en virtud del cual corresponde a los grupos políticos del Parlamento Europeo y no a los Estados miembros proponer a sus candidatos y el más votado obtiene el cargo. La principal función de la Comisión es dar impulso político a la Unión y, en este sentido, dispone de iniciativa ejecutiva, pero ante todo legislativa, es decir, puede proponer proyectos de texto normativo que posteriormente los colegisladores deberán aprobar, modificar o rechazar siguiendo los procedimientos ordinarios o especiales previstos en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, que, junto al Tratado de la UE, el de Euratom y la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE, configura el marco jurídico del Derecho originario europeo. Además, la Comisión es políticamente responsable ante el Parlamento Europeo, que por mayoría de dos tercios puede presentar una moción de censura en su contra.

Las instituciones intergubernamentales

Aunque la Unión Europea tenga por definición una vocación supranacional, sus Estados miembros siguen gozando de importantes poderes y competencias para marcar el rumbo de la organización. Cuando hablamos de instituciones intergubernamentales, las más importantes son dos: el Consejo de la Unión Europea y el Consejo Europeo. Pero, antes de entrar a analizar muy brevemente qué hace cada una, resulta imperativo aclarar previamente que, aunque tengan nombres parecidos, ni son lo mismo ni deben confundirse con el Consejo de Europa, institución que no forma parte del sistema de la Unión Europea, sino que es una organización regional formada por 47 Estados del continente europeo en su conjunto —entre ellos, Rusia—.
Hecha esta distinción, hay que comenzar señalando que el Consejo Europeo es una institución con sede en Bruselas que reúne a los jefes de Estado y de Gobierno de los distintos países que integran la Unión. Desde la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, dispone además de un presidente permanente —actualmente, el polaco Donald Tusk (PPE)—. El Consejo Europeo tiene funciones especialmente relevantes en materias institucionales, de reforma de los tratados, PESC, gobernanza económica de la Unión Económica y Monetaria, cooperación policial y judicial en el espacio de libertad, seguridad y justicia o en la adopción del marco financiero plurianual, entre otras. Sus decisiones tradicionalmente se han adoptado por unanimidad, lo que ralentiza la articulación de posiciones comunes y, a cambio, las dota de gran legitimidad, aunque en los últimos años se ha flexibilizado este sistema en algunas áreas, como el nombramiento de candidatos para determinados puestos en las instituciones europeas.
La otra gran institución intergubernamental es el Consejo de la Unión Europea. Este órgano, cuya sede también se encuentra en Bruselas, tiene un rango fundamentalmente ministerial —aunque cabe destacar las labores de los diferentes comités y grupos de trabajo integrados por funcionarios de los Estados miembros— y está formado por una presidencia rotatoria que le corresponde ejercer de manera semestral a uno de los Estados miembros de la Unión —actualmente, Rumanía—, una secretaría y distintas formaciones especializadas en asuntos de interés comunitario. Es precisamente en esas formaciones donde se reúnen habitualmente los ministros de cada materia de los países de la Unión. Por ejemplo, en la formación del Ecofin se reúnen los ministros de Economía y Finanzas, en el Consejo de Asuntos Exteriores —presidido por la alta representante de la UE— lo hacen los ministros de Exterior, y así sucesivamente. Como ya se ha adelantado, el Consejo de la UE tiene funciones muy importantes en tanto colegislador al mismo nivel —salvo en los procedimientos legislativos especiales— que el Parlamento Europeo. Al igual que ocurre en tantas otras estructuras comunitarias —véase la figura híbrida de la alta representante—, los puentes entre instituciones de inspiración comunitaria e intergubernamental son muy recurrentes en la arquitectura operativa comunitaria. 

¿De las reformas necesarias a las reformas posibles?

No son pocos los que durante años han lamentado, dentro y fuera de Europa, la complejidad para entender los entresijos del sistema institucional comunitario. “¿A qué teléfono debo llamar si quiero hablar con Europa?”, se preguntaba el entonces secretario de Estado de los EE. UU. Henry Kissinger en la década de los 70 aludiendo a las dificultades para entablar contacto con el complejo aparato institucional de las Comunidades Europeas. Aunque hoy ese teléfono ya existe gracias a la lenta pero progresiva simplificación institucional de la UE y a la creación de figuras como la alta representante para la PESC, es cierto que la arquitectura organizativa europea sigue arrastrando un aura de incomprensibilidad para numerosos observadores internacionales y ciudadanos europeos. Pero la lógica institucional europea es simplemente el reflejo de dos almas que históricamente, y pese a sus diferencias, han sabido conciliarse, aunque generalmente fuese a golpe de crisis.
Sin embargo, en los últimos años la multiplicación y convergencia de crisis económicas, migratorias, sociales, políticas y seguritarias de la Unión y sus regiones colindantes ha complicado como nunca la profundización del proyecto comunitario: desde el de Lisboa no ha habido capacidad política ni indicios que apunten a la posibilidad de alumbrar un nuevo tratado que permita ahondar en la cesión de soberanía de los Estados a favor de instituciones con mayores atribuciones comunitarias. Aunque algunos Estados han reivindicado la necesidad de europeizar, por ejemplo, competencias actualmente compartidas, como la política migratoria, para hacer frente a este desafío de manera europea, las crecientes divisiones entre posiciones soberanistas y federalistas en el seno de la UE limitan cualquier posibilidad de reforma.
El sistema institucional europeo vuelve a enfrentarse, por tanto, a sus viejos debates existenciales: ¿ampliar Europa u optar por profundizarla? ¿Reforzar modelos de cooperación soberana o fomentar una mayor integración? ¿Soberanía nacional o soberanía compartida? La lógica institucional europea, original y compleja por definición, seguirá sujeta sin duda a estos dilemas durante los próximos años. La habilidad para conciliar y, en lo posible, acoplar intereses nacionales y europeos será la clave para asegurar el éxito de las instituciones europeas. Ahora bien, mientras países como Francia, España o incluso Alemania buscan forman un G3 con mayores ambiciones de profundización y fortalecimiento europeísta tras el brexit, otros apuestan por lógicas distintas, como es el caso de los Estados de la denominada Nueva Liga Hanseática —formada por países del norte, Países Bajos e Irlanda—, o directamente opuestas, como el Grupo de Visegrado —formado por Hungría y otros países del este—. 
En este sentido, las próximas elecciones al Parlamento Europeo de mayo de 2019 y la gestión institucional de futuras ampliaciones potenciales en los Balcanes revestirán una especial importancia para calibrar la dirección que seguirá el proceso de construcción europea en los próximos años. El lema de la Unión Europea es “Unidos en la diversidad”. Habrá que ver si los países que integran este amplio proyecto están a la altura de este compromiso de unidad y logran reforzar la funcionalidad de las instituciones para gestionar adecuadamente los retos que enfrenta una casa tan plural y heterogénea como la europea.

En Domingo de Ramos, el Papa dice que la Iglesia necesita humildad

CIUDAD DEL VATICANO.- Decenas de miles de personas agitaron palmas y ramas de olivo en la Plaza de San Pedro el domingo, en una conmemoración masiva en la que el Papa Francisco inició la Semana Santa con un llamado a la Iglesia a ser humilde. 

El Domingo de Ramos es la festividad con que los cristianos celebran el día en que la Biblia dice que Jesús entró a Jerusalén y fue alabado como mesías, para ser crucificado días después.
Después de una larga procesión en la Plaza de San Pedro, acompañado por decenas de obispos y cardenales, y seguida por lecturas del evangelio, Francisco dijo en su homilía que era importante resistir a la tentación del triunfalismo y ser humildes.
“Alegres aclamaciones a la entrada de Jesús a Jerusalén seguidas de su humillación. Llantos de emoción, seguidos de brutales torturas. Este misterio de dualidades acompaña nuestra entrada a la Semana Santa cada año”, dijo.
La Iglesia misma tuvo que resistir el triunfalismo y la mundanalidad espiritual, agregó, llamándolos “la tentación más traicionera que amenaza a la institución.
Al final de dos horas de servicio religioso, Francisco pidió a la multitud rezar por la paz, particularmente en Tierra Santa y en todo Oriente Medio.
El Domingo de Ramos marca el inicio de la semana más importante para el catolicismo que termina con el Domingo de Resurrección, el momento más relevante del calendario litúrgico cristiano.
El Jueves Santo, Francisco viajará a ciudad de Velletri, en el sur de Roma, para lavar y besar los pies de 12 reclusos en una prisión y conmemorar así el gesto de humildad de Jesús hacia sus apóstoles la noche antes de morir, de acuerdo a la tradición católica.

El Papa invita a resistir al demonio en silencio y dejar actuar al Señor


CIUDAD DEL VATICANO.- El Papa Francisco animó a los cristianos a que, “en los momentos de oscuridad y de gran tribulación”, cuando el demonio sale a la luz, “resistirlo en silencio, manteniendo la posición”, dejando actuar a Dios, protegidos bajo el manto de María.

El Santo Padre hizo esta afirmación en su homilía de la Misa celebrada este domingo 14 de abril en la Plaza de San Pedro del Vaticano con motivo del Domingo de Ramos y de la Pasión del Señor.
“En los momentos de oscuridad y de gran tribulación hay que callar, tener el valor de callar, siempre que sea un callar manso y no rencoroso. La mansedumbre del silencio hará que parezcamos aún más débiles, más humillados, y entonces el demonio, animándose, saldrá a la luz. Será necesario resistirlo en silencio, manteniendo la posición, pero con la misma actitud que Jesús”, fueron las palabras del Pontífice.
Francisco explicó que Jesús “sabe que la guerra es entre Dios y el Príncipe de este mundo, y que no se trata de poner la mano en la espada, sino de mantener la calma, firmes en la fe. Es la hora de Dios. Y en la hora en que Dios baja a la batalla, hay que dejarlo hacer”.
“Nuestro puesto seguro estará bajo el manto de la Santa Madre de Dios. Y mientras esperamos que el Señor venga y calme la tormenta, con nuestro silencioso testimonio en oración, nos damos a nosotros mismos, y a los demás, razón de nuestra esperanza. Esto nos ayudará a vivir en la santa tensión entre la memoria de las promesas, la realidad del ensañamiento presente en la cruz y la esperanza de la resurrección”.
En su homilía, el Obispo de Roma señaló que durante la Semana Santa se trata de “acompañar con fe a nuestro Salvador en su camino y tener siempre presente la gran enseñanza de su Pasión como modelo de vida y de victoria contra el espíritu del mal”.
“Jesús nos muestra cómo hemos de afrontar los momentos difíciles y las tentaciones más insidiosas, cultivando en nuestros corazones una paz que no es distanciamiento, no es impasividad o creerse un superhombre, sino que es un abandono confiado en el Padre y en su voluntad de salvación, de vida, de misericordia”.
Señaló que, en la entrada de Jerusalén, Jesús hace frente a la tentación del triunfalismo y, en cambio, opta por “el camino de la humildad”.
“El triunfalismo trata de llegar a la meta mediante atajos, compromisos falsos. Busca subirse al carro del ganador. El triunfalismo vive de gestos y palabras que, sin embargo, no han pasado por el crisol de la cruz; se alimenta de la comparación con los demás, juzgándolos siempre como peores, con defectos, fracasados...”.
En cambio, “Jesús destruyó el triunfalismo con su Pasión”. Al mismo tiempo, Jesús no niega las afirmaciones del pueblo de Jerusalén que lo recibió con entusiasmo aclamándolo como Rey y Mesías. “Humildad no significa negar la realidad, y Jesús es realmente el Mesías, el Rey”, señaló el Papa.
El Papa también llamó la atención sobre el hecho de que, en medio del recibimiento triunfal en la ciudad santa, “el corazón de Cristo está en otro camino, en el camino santo que solo él y el Padre conocen: el que va de la condición de Dios a la condición de esclavo, el camino de la humillación en la obediencia hasta la muerte, y una muerte de cruz”.
“Él sabe que para lograr el verdadero triunfo debe dejar espacio a Dios; y para dejar espacio a Dios solo hay un modo: el despojarse, el vaciarse de sí mismo. Callar, rezar, humillarse. Con la cruz no se puede negociar, o se abraza o se rechaza. Y con su humillación, Jesús quiso abrirnos el camino de la fe y precedernos en Él”.
Así, Francisco también quiso destacar la contraposición de las aclamaciones de fiesta a la llegada de Jesús a Jerusalén con la “furia feroz” durante su ascenso al Calvario. “El silencio de Jesús en su Pasión es impresionante. Vence también a la tentación de responder, de ser mediático”.

Dos papas, dos visiones de la Iglesia

CIUDAD DEL VATICANO.- Cuando Benedicto XVI se convirtió en el 2013 en el primer Pontífice en renunciar, una de las mayores cuestiones era cómo iban a coexistir dos papas y sobre todo cuál iba a ser la relación entre ellos. En estos años, las preocupaciones se han disipado por la decisión de Joseph Ratzinger de mantener un discreto perfil desde su residencia entre los muros vaticanos. Sus apariciones públicas son contadísimas, y todavía más los momentos en que decide alzar la voz. Francisco siempre le ha animado a colaborar, y, según algunos trabajadores de la Santa Sede, ambos se ven con más frecuencia de lo que hacen público, revela hoy el diario español La Vanguardia, de Barcelona.

Por eso, la carta que escribió el papa emérito para la publicación bávara Klerusblatt , y que salió a la luz este jueves, ha abierto de nuevo el debate sobre su función en el Vaticano. Al fin y al cabo, ambos papas han mantenido visiones dispares del liderazgo de la Iglesia. Mientras Benedicto es considerado un erudito concentrado en teología, Francisco está más preocupado por las cuestiones prácticas del día a día, desde implicarse en conflictos geopolíticos o la lucha para defender a los más desfavorecidos.
El texto de Ratzinger, que entre otras cosas situaba el origen de los abusos sexuales en la revolución del 68 y en una interpretación errada del Concilio Vaticano II, ha despertado las críticas de muchos expertos que creen que puede hacer daño y deslegitimar a Francisco. “Un papa emérito no debería publicar artículos o dar entrevistas”, opina el historiador Christopher Bellitto en National Catholic Reporter. “Tenemos una situación en que un papa emérito ofrece un juicio pastoral y teológico diferente y una agenda que no ayuda sino que es vista como una alternativa al liderazgo del actual y único obispo de Roma”, dice el teólogo Richard Gaillardetz. “Debería haber elegido el silencio”, estima el vaticanista Marco Politi, que agrega que “en los momentos más graves, debe haber una sola voz, sino se genera confusión”.
Por otro lado, los sectores más conservadores en el Vaticano, que forman una reducida pero dura oposición al papa argentino, han utilizado su documento como una arma contra Bergoglio. Uno de ellos es el cardenal ultraconservador Robert Sarah, quien ha agradecido a Ratzinger “el coraje de hablar”. También ha habido hasta rumores de que Benedicto no ha escrito solo la carta, sino que ha sido manipulado por este grupo, algo desmentido por su secretario personal durante muchos años, Georg Gänswein.
Fuentes del Vaticano cuentan que han llegado a la conclusión de que no es una lectura contrapuesta a la visión de tolerancia cero de Francisco contra los abusos, sino que la complementa con una explicación de su pontificado, considerado crucial en la lucha contra los abusos. “De lo contrario, el Papa no hubiese dejado que se publicase”, subrayan. Benedicto, en el preámbulo de su escrito, hace notar que cuenta con el visto bueno tanto del Pontífice como del secretario de Estado, Pietro Parolin. A sus casi 92 años, el papa alemán está débil físicamente, pero mantiene la mente lúcida, aseguran en la Santa Sede.

El Papa exhorta a los jóvenes a liberarse de la “dependencia” del móvil que es como una “droga”

CIUDAD DEL VATICANO.- El papa Francisco exhortó a los jóvenes a “liberarse de la dependencia” del teléfono móvil que es “como una droga”, durante su discurso a los estudiantes del instituto público Ennio Quirino Visconti de Roma a quienes recibió en el Vaticano.

“¡Liberaos de la de dependencia del móvil!. ¡Por favor!”, clamó Francisco que precisó “que los teléfonos móviles son un gran progreso, y son de gran ayuda, y hay que usarlos, pero que si uno se convierte en esclavo del teléfono pierde su libertad”.
El papa les recordó que cómo existen las dependencias, como la dependencia de las droga, también “el teléfono móvil es una droga” que “puede reducir la comunicación a simples contactos”.
“La vida es comunicar y no solo simples contactos”, les indicó el pontífice argentino a los jóvenes.
Francisco también instó a los estudiantes a luchar contra el acoso escolar que es como “una guerra” y aseguró que le duele saber que en muchos colegios existen este fenómeno.
Asimismo les pidió que no tuvieran miedo “de las diversidades” y recordó que “el diálogo entre las diferentes culturas enriquece un país, enriquece la Patria, y nos hace mirar hacia una tierra de todos y no sólo para algunos”.
Otro de los consejos del papa a los chicos y chicas de este instituto romano fue que “en la vida afectiva se necesitan dos dimensiones: el pudor y la fidelidad”.
Los recomendó “amar con pudor y no descaradamente, y ser fieles”, y agregó que “el amor no es un juego y es lo más bello que nos ha donado Dios”.
Además, Francisco invitó a los estudiantes a “no dejar nunca de soñar en grande y desear un mundo mejor para todos”.

sábado, 13 de abril de 2019

La Iglesia boliviana abre un "periodo de purificación" ante la pederastia

LA PAZ.- La creación de una comisión que oriente sobre la pederastia y que esté abierta a conocer posibles casos de abusos sexuales de sacerdotes a menores en Bolivia es para la Iglesia católica boliviana parte de un "periodo de purificación" por el que es preciso atravesar.

"Si bien en Bolivia los casos han sido pocos, eso no nos exime de crear estas instancias que nos ayudarán a resolver estos problemas", dijo el secretario general de la Conferencia Episcopal de Bolivia, monseñor Aurelio Pesoa.
El purpurado mencionó que es preciso "correr el riesgo" y profundizar en el problema, para que luego la Iglesia pueda hablar con "mayor propiedad" sobre posibles abusos y tenga una voz que "pueda orientar" a sus ministros.
El Episcopado boliviano anunció a finales del mes pasado que conformaría una "comisión nacional" con el propósito de investigar, orientar y prevenir casos de abuso sexual.
Consultado al respecto, Pesoa admitió que "no es fácil" identificar a los integrantes de esa instancia y deberán tener conocimientos jurídicos, principalmente del Derecho Canónico, y psicológicos, además de que tendrán que ser personas "discretas" y altamente "responsables".
"Uno de los temas que nos han recomendado (desde la Santa Sede) es cuidar siempre al que ha sido agredido o al que ha sido abusado", precisó.
La Conferencia Episcopal de Bolivia se ha propuesto realizar esa designación hasta fines de este mes o principios de mayo, de forma que comience a elaborar protocolos y orientaciones a los obispos y de manera que luego cada jurisdicción eclesiástica pueda crear otras instancias que puedan recibir denuncias de abusos.
Los casos más conocidos de abusos en Bolivia fueron el del sacerdote Eduardo Revich en 2007, del cura uruguayo Juan José Santana ese mismo año y del presbítero José Mamani en 2009, todos acusados de abusar de niños que vivían en internados rurales que dirigían.
Revich se suicidó tras saber que fue sentenciado, en cambio Santana fugó a su país luego de que hacerse públicas las denuncias en su contra, mientras que Mamani es el único que cumple una condena de 22 años de reclusión.
"Hasta ahora no han habido (más) situaciones denunciadas como tal. Eso no quiere decir que no hayan habido o que no hayan (más)", manifestó el obispo.
Sin embargo, abogados y fiscales que han conocido los casos de Prebich y Santana han lamentado que la Iglesia no haya tomado contacto con las víctimas para colaborarlas mientras duraron esos procesos.
Por otro lado, Pesoa señaló que actualmente una orden religiosa investiga la denuncia contra un jesuita español ya retirado, acusado por abusar a varios niños en la década de 2000.
El caso se conoció este año cuando un exreligioso fundó su acusación en base a una serie de fotografías en las que el religioso, hoy octogenario, aparece tocando partes íntimas de niños y niñas entre los 6 a 12 años.
Una fuente que vivió junto al acusado en la década de 1990 y que recientemente conoció esas imágenes, quien pidió el anonimato, dijo que esos actos sucedieron aparentemente en la habitación del supuesto agresor y en un cuarto de huéspedes de una comunidad jesuita en la región boliviana de Santa Cruz.
También este año la Justicia encarceló de forma preventiva a un sacerdote acusado por abuso deshonesto contra adolescentes en la región occidental de Potosí.
"Creo que es saludable", que algunos casos se sepan, "porque es un periodo de purificación y estas cosas nos ayudarán a (tener) un compromiso mayor", aseguró Pesoa.
El prelado destacó que los salesianos, franciscanos y jesuitas cuenten con un protocolo para abordar estos problemas, pero también consideró que "es poco" si se considera que las congregaciones religiosas, entre masculinas y femeninas, son alrededor de sesenta en Bolivia.
"Creo que irán apareciendo (más denuncias), ojalá no sean como los que hemos sabido que han ocurrido en otros países", finalizó el secretario general.
En países como Estados Unidos y Chile son muchos más los casos investigados, ya que la Fiscalía chilena investiga a 219 religiosos por supuestos abusos sexuales contra 241 víctimas, algunas menores, mientras que la Iglesia católica estadounidense desembolsó más de 4.000 millones de dólares por demandas a decenas de sacerdotes.

jueves, 11 de abril de 2019

El Papa saca de Nicaragua al obispo más crítico del presidente Daniel Ortega

MANAGUA.- En medio de una grave crisis social y política que vive Nicaragua, sobre la que el papa Francisco no se pronunció, el pontífice decidió trasladar a Roma al obispo auxiliar de Managua, monseñor Silvio Báez, conocido por sus críticas al gobierno del presidente nicaragüense Daniel Ortega. 

La decisión fue anunciada esta madrugada por el presidente de la Conferencia Episcopal, cardenal Leopoldo Brenes, y el propio Báez, quien expresó su “tristeza y dolor” por tener que abandonar su país: "Yo no pedí irme, fui llamado por el Santo Padre. La decisión de que yo abandone Nicaragua la tomó él".
Báez, de 60 años, públicamente lleva meses apoyando las protestas que estallaron hace casi un año contra Ortega y dijo que Francisco lo citó en el Vaticano días atrás y le solicitó trasladarse a Roma asegurándole que su permanencia sería “por un tiempo
El obispo, sin embargo, no dijo si la decisión papal está relacionada con denuncias sobre un supuesto plan para asesinarlo, revelado a inicios de este mes por la exembajadora de Estados Unidos en Managua, Laura Dogu.

Benedicto XVI sitúa el origen de la pederastia en la Iglesia en el Mayo del 68

CIUDAD DEL VATICANO.- Joseph Ratzinger, el papa emérito Benedicto XVI, ha roto su silencio y ha publicado un documento de 18 páginas en el que analiza algunas de las causas de la plaga de los abusos a menores que azota a la Iglesia. El texto, titulado La Iglesia y los abusos sexuales, navega por la situación actual con el pretexto de la cumbre que el Vaticano celebró el pasado febrero y señala fundamentos teológicos para lidiar con uno de los momentos más complicados de la Iglesia católica. 

Pero el pontífice emérito, de 91 años, va mucho más allá del ámbito eclesiástico y atribuye el problema a una evolución de las costumbres sexuales producida en toda la sociedad y originada durante la revolución sexual de los años sesenta. Además, culpa a “una justicia garantista” con los sacerdotes de parte de su impunidad y de la falta durante años de castigos más severos.
El documento está estructurado en tres partes. En la primera, presenta el contexto histórico desde la década de los sesenta. De hecho, volviendo a una de sus viejas obsesiones, sitúa el epicentro de la cuestión en la revolución de Mayo del 68 y el colapso espiritual que, supuestamente, produjo.  
Se puede decir que en los 20 años entre 1960 y 1980, los estándares vinculantes hasta entonces respecto a la sexualidad colapsaron completamente, y surgió una nueva normalidad que hasta ahora ha sido sujeto de varios laboriosos intentos de disrupción”. Pero el Papa emérito va más allá en la demonización de ese periodo y señala que "parte de la fisionomía de la Revolución del 68 fue que la pedofilia también se diagnosticó como permitida y apropiada".
En la segunda, se refiere al impacto que tuvo una cierta decadencia moral de aquel periodo de los sacerdotes; y, en la tercera, lanza una propuesta para encarar una situación que, según él, "no fue aguda hasta mediados de los años 80". El texto, sin embargo, no da referencias claras sobre cómo erradicar los abusos a menores en el seno de la Iglesia y concluye que la pederastia ha alcanzado "estas proporciones" ante "la ausencia de Dios".
Ratzinger, como no podía ser de otra forma, explica que ha escrito el texto de acuerdo con la Secretaría de Estado del Vaticano y con el propio Francisco. “La extensión y la gravedad de los incidentes reportados han desconcertado a sacerdotes y laicos, y han hecho que muchos cuestionen la misma fe de la Iglesia”, comienza el Papa emérito refiriéndose al origen de la cumbre vaticana de febrero. 
“Fue necesario enviar un mensaje fuerte y buscar un nuevo comienzo para hacer que la Iglesia sea nuevamente creíble como luz entre los pueblos y como una fuerza que sirve contra los poderes de la destrucción”.
En su análisis, que inevitablemente será interpretado como un refuerzo teológico a una cumbre más enfocada a cuestiones prácticas y vacía de contenido doctrinal, Benedicto se refiere a una cierta irrupción del relativismo moral donde no existe ya el bien y el mal. Sino solo aquello “que según la circunstancia es relativamente mejor”.
El Papa emérito se centra mucho en la experiencia vivida en su juventud en Alemania y habla de “clubes de homosexuales” formados “en varios seminarios que actuaban más o menos abiertamente” y que “cambiaron significativamente el clima que se vivía en ellos”. Son curiosas algunas revelaciones que hace ahora, como la de que "en un seminario en el sur de Alemania, los candidatos al sacerdocio y para el ministerio laico de especialistas pastorales vivían juntos e incluso los casados a veces estaban con sus esposas e hijos; y en ocasiones con sus novias".
Ratzinger también se refiere a obispos que rechazaban la tradición católica en nombre de un “catolicismo moderno”. Un problema, que según explica, era conocido por la Santa Sede. Además, defiende el papel de Juan Pablo II en esta cuestión, pese a que ahora algunas corrientes modernas traten de desacreditarle. Junto a él, explica, se llegó a la conclusión de que debía dotarse a la Congregación para la Doctrina de la Fe (entonces Ratzinger era el prefecto de dicho dicasterio) de la autoridad y los mecanismos para juzgar y castigar unos delitos que una justicia demasiado "garantista" era incapaz de controlar.

El Vaticano trabaja en directrices para informar a los obispos de abusos por clérigos

CIUDAD DEL VATICANO.- El Vaticano está trabajando en un documento papal que establecería procedimientos para que los católicos informen a los obispos ante sospechas de abusos sexuales o supuestas negligencias para frenar este tipo de delitos, según dos fuentes del Vaticano. 

El documento, que aún está en su etapa inicial, sería el segundo pronunciamiento oficial del papa Francisco sobre la crisis mundial de abusos sexuales desde que el Pontífice presidió una cumbre de obispos de alto rango en el Vaticano en febrero.
El primer pronunciamiento de Francisco sobre el tema fue el mes pasado, cuando el Papa hizo obligatorio a través de una ley informar los abusos sexuales de niños dentro del Vaticano y en sus misiones diplomáticas en todo el mundo.
Las víctimas de abuso sexual y sus defensores han pedido durante mucho tiempo medidas para que los obispos sean más responsables y para que sea más fácil informar sobre el supuesto rol de algunos en encubrimientos, negligencia o gestión inadecuada de los casos.
En su forma actual, el documento es un Motu Proprio o un edicto papal personal. Su título sería “Responsabilidad Moral”, dijo una de las fuentes.
Las fuentes hablaron bajo condición de anonimato porque no están autorizadas para comentar el asunto. Un portavoz del Vaticano no hizo comentarios inmediatos.
La credibilidad de la Iglesia se ha visto gravemente afectada por escándalos de abusos en Irlanda, Chile, Australia, Francia, Estados Unidos, Polonia, Alemania y otros países, en los que ha debido pagar miles de millones de dólares en daños a las víctimas y se ha visto obligada a cerrar parroquias.
En 2016, Francisco emitió un decreto que establece que los obispos podrían ser destituidos por la negligencia o la omisión que generó, incluso indirectamente, abusos sexuales de menores por parte del clero.
Si bien muchas iglesias a nivel nacional tienen procedimientos para que los fieles denuncien los abuso sexuales a menores o adultos vulnerables por parte de un sacerdote, no hay procedimientos claros para denunciar sospechas de abusos o negligencia por parte de un obispo.
El actual borrador del documento incluye sugerencias hechas por obispos en Estados Unidos sobre la creación de un mecanismo de información accesible y fácil de usar. También habla de la inclusión de laicos en la supervisión del proceso de presentación de informes sobre denuncias.
Las víctimas de abuso sexual y sus defensores han exigido la participación de personas ajenas al clérigo, ya que a su juicio los obispos no pueden autocontrolarse.
Las fuentes dijeron que el tipo, contenido y título del documento podría cambiar a medida que se desarrolle.

El Vaticano investiga a un sacerdote español del 'Opus Dei' por abusos sexuales en un colegio mayor de Sevilla

MADRID.- El Vaticano está investigando un caso de abuso sexual presuntamente cometido por un sacerdote del Opus Dei en España contra un estudiante mayor de edad entre los años 2002 y 2003. La investigación ha sido remitida por el Opus Dei a la Congregación de la Doctrina de la Fe.

Así lo ha confirmado el Opus Dei hoy, después de que eldiario.es haya publicado este miércoles que el sacerdote habría abusado de varios estudiantes de un colegio mayor sevillano después de confesarlos.
La Prelatura del Opus Dei en España ha confirmado que recibieron en agosto de 2018 una denuncia contra el sacerdote M.C., por un presunto caso de abuso sexual en Sevilla en el curso 2002-2003. Además, precisa que el denunciante era mayor de edad en el momento de los hechos.
Según informa en un comunicado, el 14 de septiembre de 2018, el Vicario Regional de la Prelatura del Opus Dei en España, a instancias del Prelado, ordenó una investigación preliminar en conformidad con el canon 1.717 del Código de Derecho Canónico.
El Prelado del Opus Dei adoptó el 1 de octubre de 2018, la medida cautelar de restringir la actividad pastoral de este sacerdote “al ámbito del Centro de la Prelatura en el que reside, y en todo caso con mayores de 30 años”.
El expediente se remitió a la Congregación para la Doctrina de la Fe de la Santa Sede en diciembre de 2018 y, actualmente, se encuentra “en fase de estudio”, tal y como ha adelantado este miércoles 10 de abril Religión Digital.
El Opus Dei en España manifiesta su “cercanía y apoyo” al denunciante, así como “el más completo rechazo hacia cualquier abuso y la total colaboración para ayudar a curar las heridas”.
Además, han precisado que no tienen “constancia de menores involucrados” y han informado de que cualquier persona afectada puede dirigirse al correo ‘proteccionmenores.es@opusdei.org’.

miércoles, 10 de abril de 2019

El Vaticano abre una investigación sobre Emanuela Orlandi 35 años después de su desaparición


CIUDAD DEL VATICANO.- El Vaticano ha abierto por primera vez una investigación sobre la desaparición de Emanuela Orlandi, la hija de un empleado vaticano desaparecida en 1983, tras la petición de la familia.

Así lo confirmó hoy la abogada de la familia, Laura Sgro, quien explicó que han pedido al Vaticano información sobre una de las tumbas que se encuentran en el cementerio teutónico en el interior del Estado pontificio, pero también poder escuchar a algunas personas y copia de algunos documentos.
Sgro puntualizó que aunque la Secretaria de Estado autorizó la apertura de una investigación no sabe aún a cuáles de estas peticiones accederá el Vaticano.
"Después de 35 años, el Vaticano finalmente investiga oficialmente sobre la desaparición de mi hermana, Esperemos que llegue el momento de la verdad y de la justicia para Emanuela", dijo Pietro Orlandi a los medios italianos, destacando que por primera vez había colaboración.
La familia Orlandi pidió en marzo al secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, la apertura e información de una de las tumbas que se encuentran en el cementerio teutónico en el interior del Estado pontificio, después de que el verano pasado recibieran una carta anónima con una foto del sepulcro con la frase "Busque dónde indica el ángel".
Según destacó entonces Sgró, tras algunas investigaciones se descubrió que la tumba se abrió al menos una vez y que la datación de la estatua es diferente de la de la losa.
La tumba se encuentra en el cementerio teutónico, dentro de los muros vaticanos, donde una vez estuvo el llamado Circo de Nerón, lugar de martirio de muchos de los primeros cristianos, y posteriormente pasó a ser propiedad de una fundación alemana.
En este cementerio, apoyada en una de las paredes, se encuentra una estatua de un ángel que sostiene una sábana con el texto latino "Requiescat in pace" (Descanse en paz), mientras que en la lápida hay una inscripción fúnebre dedicada a la princesa Sofía y al príncipe Gustavo von Hohenlohe, quien en 1857 fue nombrado arzobispo por el papa Pío IX.
El caso Orlandi, la niña de 15 años que desapareció el 22 de junio de 1983 cuando salía de la escuela de música de San Apolinar, en el centro de Roma, sin que desde entonces haya habido noticias sobre su paradero, ha estado siempre rodeado de misterio por la existencia de varias teorías de la implicación desde hombres de la Curia vaticana, a la Banda de la Magliana (la mafia de Roma) o del atentado a Juan Pablo II a manos del turco Ali Agca.
La familia lleva años intentando encontrar pistas de lo que ocurrió y ya en 2012 pidieron una investigación cuando se encontraron restos óseos sin identificar al lado de la tumba en la basílica de San Apolinar de Enrico De Pedis, jefe de la "Banda de la Magliana", la mafia de Roma durante los años 70 y 80.
La pista de que alguien había encargado a dicha banda secuestrar a Orlandi fue una de las hipótesis evaluadas durante la investigación, sobre todo después de que la novia de De Pedis, Sabrina Minardi, confesara que la chica fue secuestrada por indicación del arzobispo estadounidense Paul Marcinkus, entonces director del Instituto para las Obras Religiosas (el IOR, más conocido como el Banco Vaticano) "para dar un escarmiento a alguien".


Emanuela Orlandi (nacida en Roma, el 14 de enero de 1968) fue una adolescente de 15 años que desapareció en la ciudad de Roma el 22 de junio de 1983, en lo que luego fue considerado como un secuestro cuyo motivo no resulta todavía claro. Tratándose de la hija de un empleado que trabajaba en la Ciudad del Vaticano, el hecho tuvo una gran repercusión en Italia y en el mundo entero, sobre todo después de dos intervenciones públicas del papa Juan Pablo II a favor de Emanuela.
El caso de la desaparición (o secuestro) de Emanuela Orlandi ha suscitado numerosas hipótesis. Todavía no hay certeza de que haya muerto o de que se encuentre viva en algún lugar. En diversas ocasiones su caso ha sido relacionado con el juicio a Ali Ağca, el terrorista que intentó matar a Juan Pablo II en mayo de 1981.
En 2005 Sabrina Minardi, ex amante del capo de la mafia Enrico De Pedis, afirmó que él mismo era el autor del secuestro de Orlandi. En 2009, Minardi dijo a la Fiscalía de Roma que ella fue la encargada de introducir a la joven en su automóvil y llevarla hasta el lugar donde le dijo su amante.
El sacerdote de 85 años y jefe de exorcistas de la Santa Sede, nombrado por Juan Pablo II, padre Gabriele Amorth, afirmó en 2012 que en la desaparición de Orlandi podría haber estado involucrado un policía que prestaba servicios en la Ciudad del Vaticano y personal diplomático de una embajada extranjera ante la Santa Sede –aunque no estuviera para nada convencido de la conexión diplomática– siendo pues un caso de explotación sexual seguido de homicidio.
Unos pocos días antes y el mismo año de producirse la desaparición de la joven Emanuela, desaparecía también en la ciudad de Roma otra joven quinceañera de nombre Mirella Gregori, en similares condiciones que Orlandi.
El caso también ha quedado insoluto y envuelto en el mayor misterio desde entonces y ninguna otra explicación ha podido brindarse, salvo las que Mehmet Ali Ağca ha agregado en una famosa entrevista ​ con el hermano de Emanuela, Pietro Orlandi, en el año 2010, donde ha confirmado que la «conexión» diplomática era una maniobra de distracción producida por los servicios secretos del orbe comunista, confirmando implícitamente la tesis del Padre G. Amorth. 

martes, 9 de abril de 2019

El Papa advierte contra el cansancio: “Es el campo perfecto para la siembra del diablo”


CIUDAD DEL VATICANO.- El Papa Francisco reflexionó, durante la Misa celebrada este martes 9 de abril en Casa Santa Marta, sobre “el cansancio” del pueblo de Israel tras el éxodo de Egipto, y advirtió que, al igual que los israelitas, en ocasiones los cristianos “prefieren el fracaso” porque permite refugiarse en el lamento y la insatisfacción, “el campo perfecto para la siembra del diablo”.

Como se lee en la Primera Lectura del día, del Libro de los Números, “el pueblo de Dios no soportó el viaje” a través del desierto, explicó Francisco. Rápidamente desapareció el entusiasmo y la esperanza de la huida de Egipto, de la esclavitud.
En ellos, “el espíritu de cansancio les quitó la esperanza. El cansancio es selectivo: siempre nos hace ver lo malo del momento que estamos viviendo y olvidar las cosas buenas que hemos recibido”.
“Cuando nos encontramos en la desolación, no soportamos el viaje y buscamos refugio en los ídolos o en la murmuración”. “Ese espíritu de cansancio también nos lleva a nosotros, cristianos, a un modo de vivir insatisfecho: el espíritu de la insatisfacción. Nada nos gusta, todo va mal…”.
Advirtió que “el miedo a la esperanza”, “el miedo a la falta del Señor” lleva a ceder al fracaso, y esa “es la vida de muchos cristianos. Viven lamentándose, viven criticando, viven en la murmuración, viven insatisfechos”.
Dice la Biblia que el pueblo de Israel “no soportó el viaje”. Y al igual que los israelitas, el Papa aseguró que “nosotros los cristianos muchas veces tampoco soportamos el viaje. Y nuestra preferencia el agarrarnos a la derrota, es decir, a la desolación. Y la desolación es la serpiente, la vieja serpiente, la del Paraíso terrestre. Es un símbolo: la misma serpiente que sedujo a Eva es la misma serpiente que tenemos dentro, que habita en la desolación”.
El Papa finalizó su homilía pidiendo que “el Señor nos libere de esta enfermedad”.

Esta es la Lectura comentada por el Papa Francisco:
Números 21:4-9
4 Partieron de Hor de la Montaña, camino del mar de Suf, rodeando la tierra de Edom. El pueblo se impacientó por el camino.
5 Y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés: «¿Por qué nos habéis subido de Egipto para morir en el desierto? Pues no tenemos ni pan ni agua, y estamos cansados de ese manjar miserable.»
6 Envió entonces Yahveh contra el pueblo serpientes abrasadoras, que mordían al pueblo; y murió mucha gente de Israel.
7 El pueblo fue a decirle a Moisés: «Hemos pecado por haber hablado contra Yahveh y contra ti. Intercede ante Yahveh para que aparte de nosotros las serpientes,» Moisés intercedió por el pueblo.
8 Y dijo Yahveh a Moisés: «Hazte un Abrasador y ponlo sobre un mástil. Todo el que haya sido mordido y lo mire, vivirá.»
9 Hizo Moisés una serpiente de bronce y la puso en un mástil. Y si una serpiente mordía a un hombre y éste miraba la serpiente de bronce, quedaba con vida.

lunes, 8 de abril de 2019

"No o tengamos miedo de pedir perdón a Jesús, Él abre la puerta a una vida nueva" (Papa)

CIUDAD DEL VATICANO.- Tomar conciencia de que somos pecadores, y dejar caer de nuestras manos las piedras de denigración y de la condena que a veces queremos lanzar contra los demás: fue la invitación del Papa en este V domingo de Cuaresma a la hora del Ángelus dominical, reflexionando sobre el Evangelio del día, que narra el episodio de la mujer adúltera, a quien los escribas y fariseos presentan a Jesús para que la juzgue, según recoge www.vaticannews.va.

Los tutores de la ley y la misericordia de Jesús

El Papa Francisco visualizó el contraste entre las dos actitudes, precisamente la de los escribas y fariseos, por una parte, y la de Jesús por la otra:
“Los primeros quieren condenar a la mujer, porque se sienten tutores de la Ley y de su fiel aplicación. En cambio, Jesús quiere salvarla, porque Él personifica la misericordia de Dios, que perdonando redime y reconciliando renueva”.

Jesús es puesto a prueba

Tras describir el acontecimiento que presenta la imagen de Jesús en el templo y la llegada de los escribas y fariseos que le llevan a una mujer sorprendida en adulterio, preguntándole si debe apedrearla como prescribe la Ley de Moisés, el Pontífice expresó lo siguiente:
“El evangelista señala que ellos le hicieron esta pregunta ‘para ponerlo a prueba y tener un motivo para acusarlo’. Se puede suponer que su propósito era éste – vean la maldad de esta gente - : el ‘no’ a la lapidación habría sido motivo para acusar a Jesús de desobediencia a la Ley; el ‘sí’, en cambio, para denunciarlo a la autoridad romana, que se había reservado las sentencias para sí misma y no admitía el linchamiento popular. Y Jesús debe responder”.

No encerrar al Hijo de Dios en la perspectiva humana

El Santo Padre afirmó que “los interlocutores de Jesús”, estaban “encerrados en los cuellos de botella del legalismo, y quieren encerrar al Hijo de Dios en su perspectiva de juicio y condena”. En cambio, Jesús "no vino al mundo para juzgar y condenar, sino para salvar y ofrecer a la gente una nueva vida”:
“¿Y cómo reacciona Jesús ante esta prueba? En primer lugar, permanece en silencio durante un rato y se inclina para escribir con el dedo en el suelo, casi como para recordar que el único Legislador y Juez es Dios, que escribió la ley en la piedra. Y luego dice: ‘El de ustedes que esté libre de pecado, arroje la primera piedra contra ella’”.

Hombres no pueden adjudicarse el derecho a la vida o a la muerte

Así el Pontífice explicó que de este modo “Jesús apela a la conciencia de aquellos hombres”:
Ellos se sentían ‘paladines de la justicia’, pero los llama a la conciencia de su condición de hombres pecadores, por la cual no pueden arrogarse el derecho a la vida o a la muerte sobre otro semejante”.

Jesús invita a tomar conciencia que todos somos pecadores

Francisco prosiguió señalando que la escena siguiente, es decir la que narra que “uno tras otro, comenzando por los ancianos", se fueron "renunciando a apedrear a la mujer”, invita también "a cada uno de nosotros a tomar conciencia de que somos pecadores", y a dejar caer de nuestras manos “las piedras de denigración y de la condena, de las habladurías que a veces queremos lanzar contra los demás”. “Cuando hablamos mal de los demás – constató – tiramos piedras, somos como éstos”.

Miseria y misericordia

Con la imagen final de la sola presencia de Jesús y la mujer, “la miseria y la misericordia”, dijo recordando a san Agustín, el Papa reflexionó lo siguiente:
“Jesús es el único sin culpa, el único que podría arrojarle la piedra contra ella, pero no lo hace, porque Dios ‘no quiere la muerte del pecador, sino que se convierta y viva’. Y Jesús se despide de la mujer con estas maravillosas palabras: ‘Vete y de ahora en adelante no peques más’. Así Jesús abre ante ella un camino nuevo, creado por la misericordia, un camino que requiere su compromiso de no pecar más.  Es una invitación que vale también para cada uno de nosotros: Jesús cuando nos perdona nos abre siempre un camino nuevo para ir adelante”.

Verdadera conversión está orientada hacia un futuro nuevo

“En este tiempo de Cuaresma – continuó – estamos llamados a reconocernos pecadores y a pedir perdón a Dios. Y el perdón, a su vez, mientras nos reconcilia y nos da la paz, nos permite recomenzar una historia renovada”. “Toda verdadera conversión está orientada hacia un futuro nuevo, hacia una vida nueva, una vida bella, una vida libre del pecado, una vida generosa”.
No tengamos miedo de pedir perdón a Jesús, porque Él nos abre la puerta a esta vida nueva”, exhortó Francisco. Y concluyó orando para que la Virgen María “nos ayude a testimoniar todo el amor misericordioso de Dios que, en Jesús, nos perdona y hace nueva nuestra existencia, ofreciéndonos siempre nuevas posibilidades”.

Valientes testigos de Jesús y del Evangelio


Tras la oración mariana, en los saludos a los fieles de Roma y de otras partes del mundo el Santo Padre Francisco dirigió un saludo especial a los estudiantes españoles de La Coruña y Albacete; a los de Telfs en Austria y a los de Colmar en Francia. 
También a los alumnos de Bolonia, Nicosia y Génova, así como a los de las escuelas lasallistas de Turín y Vercelli, que recuerdan el tercer centenario de la muerte de San Juan Bautista de La Salle. 
A los jóvenes de la Confirmación de Settignano, Scandicci, y a los de la diócesis de Saluzzo, acompañados por su Obispo Mons. Cristiano Bodo, dirigió un pensamiento especial, animándolos a ser “valientes testigos de Jesús y del Evangelio”.
Por último saludó a los chicos de catorce años del Decanato “Romana Vittoria” de Milán, y a los fieles de Pescara, Nápoles y Terni. A todos deseó un feliz domingo, y pidió, como cada domingo, que no nos olvidemos de rezar por él.

sábado, 6 de abril de 2019

El Papa reemplaza al arzobispo de Guam, condenado y expulsado por pederastia

CIUDAD DEL VATICANO.- El papa Francisco ha nombrado a Michael Jude Byrnes nuevo arzobispo de Agaña, la capital de la isla de Guam, después de que el anterior titular, Anthony Sablan Apuron, haya sido condenado y expulsado por abuso sexual a menores.

La Santa Sede informó hoy de que el pontífice ha reemplazado ya al responsable de la diócesis de esta isla del Pacífico, territorio no incorporado de Estados Unidos.
Y lo hace nombrado a monseñor Jude Byrnes, que ya ejercía como coadjutor al frente de la archidiócesis desde que Sablan Apuron tuviera que afrontar su proceso, aunque este aún mantenía el título de arzobispo.
El jueves se supo que la Congregación para la Doctrina de la Fe del Vaticano había expulsado definitivamente del cargo a Sablan Apuron por abusos sexuales a menores, revalidando así la sentencia en primera instancia de marzo de 2018, recurrida por el acusado.
Las penas impuestas son la exclusión del cargo, la prohibición perpetua de vivir en la archidiócesis de Agaña y la prohibición de usar las insignias de obispo.
El caso llegó al tribunal vaticano el 5 de octubre de 2016 y uno de sus integrantes, el cardenal estadounidense Raymond Leo Burke, viajó a principios del 2017 a esta pequeña isla del Pacífico para tomar testimonio a los acusados y a las supuestas víctimas.
Apuron, actualmente de 73 años, ha sido acusado por tres hombres de haber abusado sexualmente de ellos cuando eran monaguillos en la década de los años 70, y también la madre de una cuarta víctima, que ya ha muerto, acusa al arzobispo de estos cargos.
El acusado ha rechazado siempre estas acusaciones.

El Papa lamenta que la "rica" Europa y América vendan armas para la guerra

CIUDAD DEL VATICANO.- El papa Francisco lamentó hoy que la "rica" Europa y América vendan armas para que otros países se hagan la guerra, al comentar en un encuentro con los jóvenes en el Vaticano que estos problemas son obra del hombre y no de Dios.

El pontífice argentino recibió hoy a docentes y estudiantes del Instituto San Carlo de Milán y, preguntado por un joven sobre las injusticias, respondió que Dios no crea las diferencias, sino que es el hombre quien genera situaciones de desigualdad.
"Somos artífices de las diferencias, del dolor y de la pobreza ¿Por qué hoy en el mundo hay tantos niños con hambre? ¿Crea Dios esa diferencia? No, es este sistema económico injusto donde cada día hay menos ricos con más dinero y más pobres sin nada", sostuvo.
Después se dirigió al público presente en el Aula Pablo VI para hablar sobre los países en conflicto como Yemen, Siria o Afganistán.
"¿Por qué hay tantas guerras? Si no tuvieran armas, no harían la guerra ¿Por qué hacen la guerra? Porque nosotros, la rica Europa y América venden armas para matar a los niños, a la gente, somos nosotros quienes hacemos las diferencias", denunció.
Francisco animó a los jóvenes a evitar respuestas preconcebidas y a afrontar estos temas directamente: "Estas cosas debéis decirlas claramente, a la cara y sin miedo. Si no sois capaces de hacer estas preguntas, no sois jóvenes, os falta algo en el corazón", dijo.
"Somos nosotros quienes creamos diferencias. Ya sea con sistemas económicos injustos o con armas, para que el resto se mate. Sobre la consciencia de un pueblo que fabrica y vende armas está la muerte de cada niño y persona y la destrucción de las familias", dijo.
El papa puso como ejemplo a un joven ingeniero que conoció en el pasado Sínodo de los Obispos y que se negó a trabajar en una "gran empresa" que fabricaba armas: "Esos son los jóvenes valientes de los que necesitamos", apuntó.
Pero las injusticias no se centran solo en las guerras del mundo sino también en la cotidianeidad de las escuelas, como el acoso escolar: "¿Es cosa de Dios? No, sois vosotros. Con cada gesto de acoso se hace una declaración de guerra", explicó a los muchachos.
Francisco también abordó el asunto de la inmigración y agradeció a Dios por "la riqueza" de una sociedad multiétnica y que estipule un diálogo entre culturas, personas y etnias.
Y es que, a su parecer, una sociedad que no integre a diferentes culturas es como el "agua destilada", es decir, "sin fuerza".
Por ello pidió "no tener miedo al inmigrante" y rechazó los lemas que les culpan de la criminalidad: "¿Que son delincuentes? La mafia no fue inventada por nigerianos, es un valor entre comillas nacional, la mafia es nuestra, 'Made in Italia'", criticó.
"Estad atentos. Hay la tentación de crear una cultura de muros, en el corazón y en la tierra, para impedir el encuentro con otras culturas. Quien construye muros, acabará esclavo dentro de los que construya, sin horizontes", vaticinó.
En su alegato a favor de la acogida de inmigrantes, el pontífice subrayó que en cualquier caso los gobernantes deben estudiar cuántas personas puede acoger el sistema de un determinado país.

¿Por qué Francisco no quiere venir a España?

MADRID.- ¿Por qué no viene a España el papa Francisco? En marzo de 2013, al principio de su pontificado, dijo que no haría muchos viajes internacionales debido a su edad, pero ya ha visitado 40 países y tiene programados otra decena este año, entre otros a Japón, durante cuatro días del próximo diciembre, semanas antes de cumplir 83 años, según El País.

Ha viajado a Francia y Portugal, acaba de regresar a Roma desde Marruecos, ha recorrido medio mundo, pero se resiste a venir a España. No está en sus previsiones, pese a que miembros de la Conferencia Episcopal Española (CEE) le recuerdan que tiene sobre su mesa una invitación formal. Mejor dicho, dos. 
El Gobierno de Rajoy gestionó su visita, junto al obispado de Ávila, para clausurar en 2015 las celebraciones del quinto centenario del nacimiento de santa Teresa de Jesús, que el Ejecutivo conservador preparó como “proyecto de Estado”.
El Vaticano declinó una invitación que se daba por aceptada. Se veía a la Conferencia Episcopal como un nido de víboras, y a la Santa Sede le preocupaba que el Papa visitase un país en el que los obispos estuvieran enfrentados entre sí y, en una parte importante, fueran contrarios a la línea pastoral del papado. 
El cardenal Antonio María Rouco, notoriamente desafecto al Papa argentino, acababa de ser sustituido en la presidencia de la CEE por el cardenal de Valladolid Ricardo Blázquez, y también se había jubilado como arzobispo de Madrid, sustituido por Carlos Osoro, hasta entonces prelado de Valencia. 
Fueron cambios que parecían superar los estorbos del viaje.
La negativa sigue siendo firme, con disculpas tan gruesas como hace tres años, ahora por boca del Pontífice. “Iré cuando haya paz”, dijo el fin de semana pasado en el avión que lo llevaba a Marruecos, ante medio centenar de periodistas. “Primero tienen que ponerse de acuerdo ustedes”, afirmó hace un mes, en el vuelo hacia los Emiratos Árabes, también ante la nutrida prensa internacional que suele acompañarle en el avión.
¿A quién se refiere Francisco cuando pide acuerdos de parte? ¿Quién debe estar en paz y con quién, para que el Pontífice argentino acceda a visitar España? ¿Se refería a la Conferencia Episcopal, al Gobierno, o a ambos? “Hablaba de manera críptica”, despachó el asunto, con una sonrisa, cuando se le pidieron aclaraciones.
Naturalmente, las interpretaciones han sido variadas. Podía estar pensando en el conflicto catalán, en el que varios obispos e incontable clero se han implicado de parte de los independentistas, con gran preocupación del Vaticano; o en el Gobierno actual, execrado con severidad por muchos prelados y desautorizado también, públicamente, por el Vaticano cuando el Ejecutivo anunció que la exhumación del dictador Franco del Valle de los Caídos contaba con el respaldo del Papa; o a la profunda crisis de la Conferencia Episcopal, donde los afines a Francisco siguen siendo minoría a pesar de haber nombrado él mismo, en los tres últimos años, una veintena de nuevos obispos.
Los prelados consultados por El País escuchan las disculpas del Papa con perplejidad, pero no quieren opinar en público. Sí lo ha hecho José María Gil Tamayo, que conoce a Francisco como pocos. Miembro del Opus Dei, portavoz de la CEE en los últimos cinco años y colaborador habitual de la secretaría de Prensa de la Santa Sede, Francisco lo hizo obispo de Ávila el otoño pasado y una semana después de asumir el cargo viajó a Roma para entregar al Papa una memoria del Año Jubilar Teresiano. 
Fue entonces cuando Gil Tamayo volvió a insistir: “Le dije, Santo Padre, la invitación sigue abierta, y se rió”. Las últimas disculpas no le han cogido por sorpresa. “No tengo ni idea de lo que ha querido decir. Quizá fuera una salida de las suyas”, sentencia.
La papolatría al uso sostiene que ningún hombre público reúne en torno a sí, en una campa pública, a cientos de miles de personas. Lo hacen los papas. En cambio, los obispos apenas suscitan el interés de los fieles cuando se mueven por las diócesis. Juan Pablo II vino a España en cinco ocasiones y Benedicto XVI en tres, los dos en loor de multitudes. 
Fueron visitas que excitaron la religiosidad de los creyentes y que demostraban, además, la fuerza del catolicismo. En la actual coyuntura política, es lógico que la jerarquía desee que Francisco venga a España para apuntalar sus posiciones de poder o sus privilegios, muy en entredicho.
Francisco es consciente del bien que haría una visita suya, pero tiene profundos desacuerdos con muchos de sus prelados, adscritos al modelo pastoral de los dos papas anteriores. No es creíble que comparta la maledicencia de hace tres años sobre la CEE como un “nido de víboras”, pero sí está al tanto de la escasa sintonía con su estilo de gobierno de los arzobispos Jesús Sanz (Oviedo) y Juan José Asenjo (Sevilla), y los prelados de San Sebastián, José Ignacio Munilla, y de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig, entre otros. No son mayoría, pero suman en torno a treinta votos.
Desde que fue elegido papa en marzo de 2013, Francisco ha hecho cardenales a siete eclesiásticos españoles, algunos cumplidos con creces los 80 años, ha nombrado 21 obispos y ha quitado de diócesis a otros 18, a veces para acallar escándalos económicos o amorosos  —el obispo de Mallorca y Ciudad Rodrigo— difíciles de ocultar. 
También ha jubilado a otros 15 prelados, entre otros a Rouco, arzobispo de Madrid entre 1994 y 2014 y presidente de la CEE en cuatro legislaturas, y al cardenal de Barcelona, Lluís Martínez i Sistach.

Obispos no apegados al dinero

La secularización de la sociedad española se resume en este dato: el 91% de los no creyentes están bautizados. Antes, los obispos se ocupaban de confirmar a los convertidos; ahora deben convertir a los bautizados. Además, la crisis se ha convertido en cisma. Hay que remontarse al siglo XIX para encontrar una falta de respeto semejante a un Papa como ahora contra Francisco. 
Entonces, las execraciones las padeció Pío IX cuando se proclamó infalible y anatematizó el mundo moderno a diestro y siniestro. Al Papa argentino se le tacha de "armalíos" en medios como Infovaticana e, incluso, de hereje.
Muchos son los desencuentros que ahondan la crisis del episcopado, pero destaca la diferente percepción de la sociedad. Obispos hay que dicen que su iglesia está perseguida y acosada por feroces anticlericales. 
También discrepan sobre cómo afrontar los escándalos de pederastia. Los hay que critican al Papa por predicar transparencia y castigos. Creen que son campañas de desprestigio maquinadas por medios hostiles.
Discuten también sobre las inmatriculaciones de bienes del pueblo por muchos obispos, que Francisco observa escandalizado. El tema se abordó en la CEE antes de que muchos prelados decidieran comportarse como capitalistas inmobiliarios, registrando a su nombre decenas de miles de bienes que eran de todos. 
Se cargan de razón quienes les advirtieron de que semejante desamortización a la inversa iba a convertirse en un enorme escándalo.
Tampoco entiende el Pontífice que la Conferencia Episcopal haya execrado de la llamada ley de memoria histórica, tachada como un intento de los Gobiernos socialistas de abrir heridas. La posición de Francisco tiene que ver con sus vivencias en Argentina, donde aún se busca a 30.000 personas desaparecidas a manos de la dictadura militar. 
En España son más de 100.000. “Una sociedad no puede sonreír al futuro teniendo sus muertos escondidos. Los muertos son para ser enterrados, son para ser individualizados en los cementerios, pero no para ser escondidos. Nunca vas a tener paz con un muerto escondido. Nunca”, opina.
La guinda del enfado entre sus oponentes en la CEE está en cómo Francisco querría a sus jerarcas. Ha dicho: "El obispo es administrador de Dios, no de bienes, ni de poder. El obispo no debe ser arrogante, ni soberbio, ni enojado, ni tampoco un hombre de negocios apegado al dinero. Sería una calamidad para la Iglesia un obispo como ese. Los hombres de Iglesia tienen que pagar los mismos impuestos que el resto de los ciudadanos".
Por último, un enfado reciente: la manera de comunicarse del Papa y a qué medios concede entrevistas, como La Sexta, negándoselas a los que son propiedad de la Iglesia local, como la COPE, y periódicos afines.

Rosas colombianas son las favoritas del Vaticano desde hace 28 años

BOGOTÁ.- Las rosas cultivadas en Colombia han sido desde hace 28 años las flores favoritas de los papas Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco para engalanar los salones del Vaticano.

Al país más pequeño del mundo las flores colombianas llegaron de la mano del empresario italiano Giovanni Sicignano, quien con su empresa Condor Società Cooperativa ha viajado por diferentes lugares para encontrar los mejores y más vistosos tallos.
Cuando visitó por primera vez el país suramericano en la década de los años 90, el italiano entendió el motivo por el cual es el segundo exportador de flores en el mundo, con una participación en el mercado internacional del 14,1 %, por debajo de Holanda, que ostenta el 48 %.
"La gran ventaja que tiene Colombia frente a otros países productores es que cuenta con fincas grandes y muy bien organizadas", dijo Sicignano, quien participa en Bogotá en la Macrorrueda Bicentenario, organizada por la entidad gubernamental ProColombia.
Al Vaticano, a donde llegó gracias a "uno de los mayoristas" a los que les vende en Italia y que es el proveedor de las flores para ese enclave dentro de Roma, suele enviar rosas.
"Siempre envío rosas y de vez en cuando tengo pedidos especiales para enviar esas flores con una altura de 1,40 metros y de color amarillo por las banderas de Vaticano", comentó Sicignano sobre las solicitudes que recibe.
Sin embargo, hasta la santa sede también ha llevado rosas rojas que, agregó, "son las que más piden en todos los mercados".
Su cercanía con ese Estado independiente le permitió vivir uno de los momentos más felices de su existencia: Hablar con el papa Juan Pablo II.
"Conocí a Juan Pablo II. Le llevé flores durante una audiencia. Fueron rosas amarillas y rojas", detalló.
Aunque aclaró que "frente a un papa se habla muy poco", el sumo pontífice se emocionó al ver el regalo nacido de la tierra colombiana y atinó a decirle, complacido, "gracias".
Para aumentar el comercio de los tallos en Italia, a donde envía semanalmente desde los departamentos colombianos de Cundinamarca (centro) y Antioquia (noroeste) hortensias, claveles, astromelias y gypso en colores surtidos, Sicignano decidió crear otra empresa.
Se trata de Condor Andino SAS, con sede en el municipio de La Unión, que hace parte de Antioquia, que según la Asociación Colombiana de Exportadores de Flores (Asocolflores), tiene 1.750 hectáreas sembradas con las que aporta el 20 % de la producción nacional.
Teniendo en cuenta que las exportaciones de flores de Colombia alcanzaron los 1.443 millones de dólares en 2018, el objetivo de la participación del italiano en la Macrorrueda Bicentenario es "conocer nuevas fincas" y saludar a otros productores con los que trabaja desde hace años para poder desarrollar más el negocio.
Con Condor Andino, explicó, se desea "armar una infraestructura entre los municipios de Rionegro y La Unión para ayudar a las pequeñas fincas que están casi abandonadas y sujetas a vender flores a fincas más grandes a un precio muy barato".
En total, dijo la gerente de la compañía en Colombia, Elizabeth Tabares, se van a "agrupar 60 fincas, que producen hortensias" y a contratar a madres cabeza de familia que serán las encargadas del proceso de poscosecha.
La intención es empezar a exportar dentro de dos meses unas 2.500 cajas semanales de esos tallos para así seguir conquistando el gusto de los italianos con las más bonitas hijas de Colombia: las flores.

La asombrosa entrevista De Évole a Francisco / Fernando G. Urbaneja *

He esperado varios días antes de razonar una opinión sobre la entrevista de Jordi Évole al papa Francisco; primero para reposar impresiones, segundo para leer comentarios periodísticos y tercero para disponer de conclusiones de personas diversas con las que me relaciono.

En primer término hay que señalar que la entrevista tuvo un elevado seguimiento, 4,5 millones de espectadores mantenidos durante la hora de duración; no tengo el dato de los picos de audiencia y del acumulado, pero un 22% de share en una cadena con un 7,5% de media, en hora de máxima audiencia y competencia, quiere decir que captó el interés de la gente y que se trata de un “acontecimiento” televisivo.

Pese a ser un acontecimiento los comentarios que ha provocado en los medios y entre los críticos me parece que han sido escasos y en general, cautelosos, referidos a algunos aspectos de las palabras del Papa Francisco sin mucha consideración a los contextos. Desde luego que algunos de esos comentarios han sido valiosos (por ejemplo el de Boyero) pero se han centrado más en cómo consiguió Évole la entrevista que en el propio contenido. Me parece que los medios tradicionales, que se pretenden de influencia o legacy, han sido rácanos, tibios, ingratos y recelosos, han minimizado su valor informativo.

Una primera conclusión que les propongo es que el programa me pareció: “Asombroso”, por lo insólito e inesperado y por su propio contenido y desarrollo. Asombroso que Évole se planteara hace años entrevistar al Papa y que se afanara con mucho tesón por lograr la entrevista. ¡Hurra por él! 

Más asombroso es que el Vaticano y el mismo Papa aceptaran el reto. Hay pocos precedentes, me parece que ninguno, de entrevistas, con cualquier Papa, semejantes. Los últimos papas han aceptado entrevistas o conversación con intelectuales creyentes o no creyentes o con sacerdotes con trayectoria periodística relevante, siempre para medios con pedigrí; unos dirán que los de siempre y otros que los de mayor influencia y prestigio. Pero una entrevista tan abierta, casi sin red, a un programa de televisión con sesgos trasgresores es, cuando menos, “asombroso”.

Pretender que el Papa incurrió en una frivolidad, en un riesgo no calculado me parece infundado. Es improbable que el Papa y su entorno no conocieran los riesgos y no les calcularon. Más bien todo lo contrario, quisieron asumirlos y jugar en un campo, en principio y apariencia hostil, para trasladar algunos mensajes de carácter muy general y profundo dirigidos a la propia curia y gobierno del Vaticano, a sus hermanos obispos (Francisco insiste en considerarse obispo y pastor), a la familia sacerdotal, a su grey católica y al público en general, incluidos dirigentes políticos y sociales y gente llana. Mucha tarea y demasiada parroquia como para satisfacer a todos, que es una tarea imposible.

Por eso se explica la perplejidad que ha provocado la entrevista entre los más afines y la sorpresa entre los nada afines. Los primeros han tratado de restar importancia; una extravagancia de este Papa peronista e izquierdoso. Y los segundos han reparado en lo que les resulta corto e incluso indignante, no entiende la homosexualidad, ni la sexualidad, ni los derechos de la mujer. En resumen un conservador y por simplificar un facha que disimula.

El Papa quería hablar de inmigración con un discurso muy claro: recibir, acoger, integrar… los muros encierran a quien los construyen…. Europa envejece y olvida su historia. Ese parecía ser el pacto para la entrevista; pero el Papa no rehuyó los otros temas candentes, los que agobian su pontificado que tienen que ver con el gobierno de la Iglesia (clave interna), con la diferencia entre dogma y costumbres, con los debates del siglo y sobre todo con la pederastia, la homosexualidad en el clero (incluidos obispos y cardenales), el celibato y el papel de la mujer en la iglesia (igualdad de derechos y deberes). 

No entró en todos ellos, más bien rehuyó algunos de ellos, pero flotan en sus comentarios, sobre todo cuando se hace una segunda audición de la entrevista y una lectura de su transcripción que es la que permite entrar en los detalles.

Porque éste Papa (y los otros) no son de los que hablan a humo de pajas o hablan por hablar Es cauto y también decidido, audaz. Francisco sabe que sus colegas cardenales le eligieron para gobernar y para cambiar. No le escogieron por teólogo, o por piadoso, más bien por firme, incluso astuto y decidido. Por eso tiene una oposición declarada, organizada, financiada a la que va desmontando poco a poco, con golpes certeros que para algunos son demasiado lentos y para otros inquietantes.

Del discurso de este Papa, no solo por lo dicho en la entrevista, el que forma parte de su discurso conocido que reitera en el discreto púlpito de Santa Marta o en el nada discreto pasillo del avión en el que viaja, cabe destacar un frase central: ¿Quién soy yo para juzgar?. Lo dijo hace meses en el avión para responder a preguntas sobre homosexualidad. En esa respuesta hay una convicción sobre el respeto a los demás, el reconocimiento a la diferencia, que en persona de más de 80 años con una larga vida y experiencias revela reflexión y mente abierta.

Entre sus respuesta a preguntas no esperadas fue llamativa la renuncia a entrar en la crisis de Venezuela, endosada a la secretaria de Estado, a los diplomáticos, decepcionante para muchos, llamativa en cualquier caso. Respecto a aspectos críticos como el celibato y el papel de la mujer en el gobierno de la Iglesia el Papa fue ortodoxo, sin dudas ni fisuras, con más poesía que prosa. Poco reformista. No toca ahora.

Más interesante fue la reflexión sobre la estrategia del cambio, porque este Papa ha venido a cambiar, a reformar; para eso le pusieron. Y su política se centra en los procesos de cambio más que en las denuncias exhibidas. El Papa sostiene que no le importa lo que digan, que no ha venido a agradar, ni a ocupar espacio mediático, sino a cumplir sus objetivos, por otro lado no demasiado explícitos aunque se pueden intuir.

Finalmente no puedo dar de lado el recado a los periodistas, que no es nuevo, pero que aterrizó con la precisión de los cuatro riesgos. La desinformación, la calumnia, la manipulación y la coprofagia. Todos ellos forman parte del manual deontológico de la profesión, pero a la hora de aplicarlos e interpretarlos hay tendencias y prácticas divergentes. El Papa está por el lado estricto.

A algunos les llamó la atención el comentario lábil, casi elemental sobre el capitalismo como sistema, que luego matizó, pero el discurso de Francisco en este aspecto discurre por el concepto de Pobreza, por su preocupación evangélica por los pobres y la desigualdad. El propio escenario de la entrevista redundaba en ese sentido.


(*) Periodista y politólogo español